"Sal del calvario, mariposa" le dijeron, como quien no quiere la cosa. Ellos hablan y ella calla, así es siempre. Tan silenciosa que nadie sospecharía que lleva un incendio en la mente, volviendo cenizas su capullo desde que piensa en la muerte. Pero sigue colgada y dormida, aunque tentada de caerse.
Claro que no quiere ser larva, ¿no lo ves? Decirle mariposa no va a ayudarla.
Si supieras que tan cerca ha estado de volar...
Pero no tiene alas,
y se cae.
(Quizá, sólo quizá)
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